HEMOGRAMA
HEMOGLOBINA
PERFIL LIPÍDICO
THC
CREATININA
Análisis de sangre que mide las cantidades de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y hemoglobina en la sangre. También se determina el volumen promedio de los glóbulos rojos, la cantidad promedio de hemoglobina por glóbulo rojo y la concentración de hemoglobina por glóbulo rojo.
Análisis de sangre que mide el nivel promedio de azúcar en la sangre durante los últimos dos o tres meses. Se utiliza para diagnosticar la diabetes tipo 1 y tipo 2, identificar pre diabetes y controlar la diabetes.
Análisis de sangre que mide los niveles de grasas en la sangre, como el colesterol y los triglicéridos. También se conoce como «panel de lípidos».
El perfil lipídico es importante para detectar de manera temprana el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como ataques cardíacos, arteriosclerosis y accidentes cerebrovasculares.
Los parámetros que se determinan en un perfil lipídico básico son: Colesterol total, Colesterol HDL, Triglicéridos, Colesterol no HDL, Estimación del colesterol LDL.
Es una hormona que produce la glándula pituitaria y que indica a la glándula tiroides la cantidad de hormona tiroidea que debe producir.
Los niveles de TSH se pueden medir mediante un análisis de sangre, que es una prueba de función tiroidea que permite evaluar el funcionamiento de la glándula tiroides. Los niveles normales de TSH se sitúan entre 0,37 y 4,7 mUI/L, pero pueden variar según el laboratorio.
Los niveles de creatinina son una medida de la cantidad de creatinina en la sangre o en la orina, y se utilizan para evaluar el funcionamiento de los riñones, Si los niveles de creatinina son más altos de lo normal, puede ser un signo de que los riñones no están funcionando bien. Si los niveles son muy altos, por encima de 4 mg/dL, puede indicar un fallo renal grave.






LABORATORIO CLINÍCO
Las pruebas de laboratorio son fundamentales en el ámbito médico, ya que desempeñan un papel crucial en diversas fases del proceso de atención al paciente.
Estas pruebas no solo permiten determinar un diagnóstico preciso, sino que también sirven para planificar un tratamiento adecuado, ajustado a las necesidades específicas del paciente.
Además, son esenciales para verificar la eficacia del tratamiento que se está aplicando, proporcionando información clave sobre cómo está respondiendo el paciente.
A lo largo del tiempo, las pruebas de laboratorio también se utilizan para monitorear la evolución de la enfermedad, ayudando a los profesionales de la salud a tomar decisiones informadas sobre posibles ajustes en el tratamiento o en las estrategias de cuidado, garantizando así un enfoque integral y personalizado para cada caso.